No se puede hablar simplemente de mala suerte, ya que eso reduciría la situación a una mera casualidad. Más bien, se trata de una auténtica prueba de resistencia titánica.
No se puede hablar simplemente de mala suerte, ya que eso reduciría la situación a una mera casualidad. Más bien, se trata de una auténtica prueba de resistencia titánica.