El 4 de mayo se vivió una vez más marcado por la ausencia de Urbano Cairo, al igual que sucedió en 2025. Esta fecha, cargada de significado, volvió a ser escenario de una plaza dividida entre quienes priorizan la memoria y quienes expresan su descontento. La conmemoración, en lugar de unir, puso de manifiesto las diferentes perspectivas y tensiones presentes en la sociedad.
