La defensa del Celta de Vigo ha mostrado una preocupante fragilidad en sus enfrentamientos más recientes. En los últimos cuatro partidos disputados, el equipo ha recibido un mayor número de goles en comparación con la suma de los doce encuentros precedentes. Esta estadística subraya una clara tendencia a la debilidad defensiva en el conjunto celeste en este tramo de la temporada.
La derrota en casa ante el Oviedo por un contundente 0-3 es un ejemplo claro de esta situación, evidenciando las dificultades del equipo para mantener su portería a cero y controlar el flujo de anotaciones en su contra. Esta merma en la solidez defensiva plantea interrogantes sobre el rendimiento actual del equipo y la efectividad de sus estrategias en este aspecto del juego.
