La derrota del Milan contra el Udinese ha tenido repercusiones importantes en el seno rossonero, sacudido por esta mini-crisis con 3 derrotas en los últimos 4 partidos. Más allá de los silbidos a Leao, una voz más grave de alarma se alzó desde uno de los pilares del vestuario: Adrien Rabiot. El centrocampista francés, tras la derrota, señaló una pérdida fundamental en la carrera del equipo por mantenerse en la cima: la voluntad de ayudarse en el campo.
Rabiot, hablando para Sportmediaset, admitió su propia actuación mejorable y defendió a Leao de las críticas del público. Sin embargo, su principal preocupación radica en el ambiente del grupo. «También como equipo podríamos haberlo hecho mucho mejor, como éramos antes: más unidos. Hemos perdido esta cosa en el campo: la voluntad de trabajar para el compañero, de volver todos juntos y de luchar juntos», declaró. «Esto es lo que debemos recuperar: es lo que nos ha funcionado hasta ahora».
El problema, según Rabiot, no es táctico ni de esquema. «No es el módulo, sino la voluntad de los jugadores, de nosotros en el campo: poner determinación, correr tras el adversario, hacer las cosas bien», explicó.
Se trata de un problema de actitud y de cohesión de equipo, algo mucho más difícil de abordar para Massimiliano Allegri, ya que no puede solucionarse con un cambio de jugadores o de estrategia. Rabiot habló de la necesidad de un «cambio» mental, ya que lo que está en juego no es solo el presente, sino también el futuro del club, que de repente se encuentra inmerso en una lucha por un puesto en la Champions League que no se esperaba.
El calendario tampoco ayuda al Milan. Tras enfrentarse a un Verona en apuros, se medirá a la Juventus en un duelo directo crucial por la Champions League. Allegri tendrá que desplegar toda su experiencia para cohesionar al grupo y asegurar que el equipo termine la temporada clasificándose para la máxima competición europea, un objetivo ineludible para el club.
