El centrocampista Febas posee una característica que lo distingue en el fútbol español, y no precisamente por sus goles o asistencias. A lo largo de los años, ya sea compitiendo en Primera o en Segunda División, se ha consolidado como el jugador que con mayor frecuencia es objeto de faltas. Esta peculiaridad lo ha convertido en uno de los futbolistas más «machacados» por las infracciones de sus rivales.
Analizar esta estadística revela que Febas tiene un «don» para atraer la atención de los defensores rivales, quienes recurren a las faltas para intentar detener su juego. Este hecho, más allá de ser una simple anécdota, subraya la influencia del jugador en el terreno de juego y la táctica que sus adversarios emplean para neutralizarlo.
