Esta mañana, una delegación de Ferrari, encabezada por el Presidente John Elkann y el Director Ejecutivo Benedetto Vigna, junto con otros directivos y técnicos de la empresa, fue recibida por el Papa Benedicto XVI en la residencia papal de Castel Gandolfo. El motivo de la visita fue la entrega de un Ferrari Luce, un modelo especial creado por la marca italiana.
Durante el encuentro, John Elkann tuvo el honor de entregar personalmente al Santo Padre las llaves y el volante del flamante Ferrari Luce. Visiblemente conmovido, Elkann describió la experiencia como un momento de «gran emoción» para él y para toda la compañía, destacando el profundo significado de esta donación.
La delegación de Ferrari reafirmó su compromiso con la innovación y la excelencia, valores que comparten tanto la prestigiosa marca automotriz como la Santa Sede. La entrega de este vehículo se enmarca en la relación histórica entre Ferrari y la Iglesia, y subraya el aprecio de la firma por la figura del Sumo Pontífice.
