La relación entre el Feyenoord y su leal afición ha alcanzado un punto bajo histórico y doloroso. Mientras que bajo la dirección de Arne Slot el club aún se elevaba a la cúspide del fútbol, la atmósfera en Róterdam-Zuid en el año 2026 está completamente dominada por la apatía y el cinismo. Esta preocupante situación, que ve al equipo completamente desmoronarse en solo dos años, es ampliamente comentada y observada con creciente preocupación.
