Fútbol

Ardon Jashari: "Mi corazón siempre ha sido Rossonero"

9 de agosto de 2026Diego Herrera5 min

Ardon Jashari deja atrás un primer año en el Milan lejos de las expectativas y retoma con una ambición declarada: en una larga entrevista concedida a La Gazzetta dello Sport, el centrocampista suizo relata su estado de ánimo desde la capital indonesia, donde el equipo ha llegado tras cinco horas de vuelo desde Perth. Tráfico caótico, diferencia horaria, una metrópoli en las antípodas de la que dejó pocas horas antes: nada ha mermado la lucidez de un jugador que finalmente se siente en el lugar correcto.

EL REINICIO - El punto de partida es físico antes que mental, y en esto el joven no tiene dudas: "Bien. Después del Mundial y las vacaciones, tengo una nueva energía". Un detalle menos trivial de lo que parece, para quien ha pasado buena parte de la temporada pasada persiguiendo la forma en lugar de la titularidad.

EL MILAN DE RUBEN AMORIM - El cambio en el banquillo representa la variable más importante del verano Rossonero, y el suizo ya se ha hecho una idea del trabajo de Ruben Amorim: "Llegué hace poco, pero creo que he entendido al menos un poco la idea de juego que quiere proponer". El modelo, por sus características, le sienta casi a la perfección: "Me gusta un fútbol con gran intensidad y creo que podemos ponerlo en práctica porque tenemos las cualidades". No es un deseo genérico, sino una convicción: quien necesita campo abierto y ritmo alto tiene mucho que ganar con un cambio así.

EL RESPETO POR ALLEGRI - Reconocer la discontinuidad con respecto al pasado no significa negarlo. Sobre el trabajo de Massimiliano Allegri, el juicio es de auténtica estima: "Cada uno tiene su forma de jugar y tengo un gran respeto por Allegri, un entrenador que ha ganado seis scudetti en Italia". Sin embargo, sobre la nueva etapa, la confianza está puesta en la presión alta y el dominio territorial: "Si presionamos alto e intentamos controlar el partido, tengo buenas sensaciones". Una elección de campo clara, formulada sin una sílaba fuera de lugar hacia quien lo entrenó antes.

LA MENTALIDAD, NO EL SCUDETTO - Cuando la conversación se desliza hacia los objetivos de la temporada, el tono se endurece y se vuelve casi programático: "Ganar muchos partidos. Mejor dicho, ganar cada partido porque esta debe ser la mentalidad con la que saldremos al campo". Sin embargo, no hay ninguna consigna sobre el objetivo que en Milanello aún nadie pronuncia: "Ahora no es el momento de hablar de scudetto: hay que construir una mentalidad ganadora y divertirse jugando al fútbol". Es el clásico equilibrio que se pide a un vestuario en reconstrucción: subir el listón sin exponerse.

EUROPA LEAGUE, UN TROFEO PARA PROBAR - Del escenario de la Champions League vivido como protagonista con el Brujas al segundo torneo continental, el salto hacia atrás existe y él no finge lo contrario: "Seguro que nos hubiera gustado disputar la Champions League porque clasificarnos era nuestro objetivo". Sin embargo, la lectura cambia inmediatamente la perspectiva: "Hay otro trofeo que conquistar y hay que intentarlo". Un calendario apretado, en su visión, es un recurso y no una carga, siempre y cuando se llegue con la gasolina adecuada.

LA LESIÓN Y EL VERDADERO JASHARI - El capítulo más delicado se refiere a su debut italiano, condicionado por el problema en el peroné: "Las cosas no salieron como esperaba porque jugué poco. No eran estas mis expectativas al llegar". De ahí la petición, explícita pero nunca polémica, de espacio y regularidad. Y una promesa que suena como una firma al pie de su talento: "Cuando esté en mi mejor momento, estoy seguro de que haré felices a los aficionados y ayudaré al equipo con mis cualidades".

CONVIVIR CON LUKA MODRIĆ - La prolongación del contrato del croata, para muchos observadores, debería haber complicado los planes del suizo. Él invierte el razonamiento sin dudar: "Para mí no es absolutamente un problema. Es más, es una noticia bellísima". Sobre la posibilidad de coexistir en el mediocampo, la respuesta es tajante —al cien por cien, dice— y se apoya en una constatación ya recogida en el campo: "En Perth contra el Inter creo que pude hacer algunos movimientos, con y sin balón, gracias a la presencia de Modrić a mi lado". Lo que más le llama la atención de su compañero es sobre todo un rasgo de carácter, que el jugador asocia directamente con la identidad del club: "Lo que he percibido desde el primer día es que siempre quiere ganar y este ADN es importante porque también es el ADN del Milan".

LOS RUMORES DE MERCADO: ATALANTA Y JUVENTUS - Durante el Mundial, su nombre estuvo en el punto de mira del Atalanta y la Juventus, pero la voluntad del joven se mantuvo firme en un solo punto, el sentimental: "Llegué al Milan hace un año y cumplí un sueño porque mi corazón siempre ha sido Rossonero". A la sugerencia de una despedida nunca le dio espacio, aunque sin ocultar la condición que hace que el vínculo sea verdaderamente pleno: "En el fútbol, sin embargo, eres realmente feliz sobre todo cuando juegas". Un mensaje nítido a la directiva, cerrado con una fórmula que sabe a petición y a confianza a la vez: "Tengo mucha confianza en que el club sienta lo mismo". Ese nombre, mientras tanto, había permanecido mucho tiempo en las listas de quienes buscaban calidad en el centro del campo: también en Bérgamo se evaluó a Jashari con atención.

Solo queda la parte más difícil: transformar en el campo lo que el niño hincha del Diavolo había imaginado. Ahora depende de él.