Fútbol

Luciano Spalletti: El Maestro de Jóvenes en la Juventus

4 de octubre de 2026Diego Herrera5 min

La nueva Juventus busca más que solo fichar jóvenes talentosos; pretende formarlos en jugadores sólidos, capaces de asumir la presión de la camiseta bianconera y destacar a un alto nivel.

Aquí es donde Luciano Spalletti adquiere un papel fundamental. Para el nuevo proyecto de la Juventus, Giovanni Carnevali lo ve no solo como entrenador del primer equipo, sino como un mentor que guíe el crecimiento de los talentos en los que el club decide invertir.

Carnevali: Spalletti enseña

Las declaraciones del director ejecutivo en el Festival dello Sport reflejan la alta estima que la directiva tiene por su entrenador. "He visto muchos entrenadores, él es capaz, enseña. Necesitamos técnicos como él. Me gustaría invitarles a ver un entrenamiento", comentó Carnevali sobre Spalletti.

Esta afirmación no es casual; probablemente encapsula una parte de la estrategia futura de la Juventus.

La Juventus quiere talentos antes de su explosión

Carnevali ha delineado claramente la nueva dirección. La Juventus no puede competir en subastas internacionales por jugadores que ya valen entre 70 y 80 millones de euros. La estrategia es identificar y fichar jugadores en fase de desarrollo, para luego confiarlos a un entrenador capaz de completarlos.

Este es precisamente el enfoque con Kerim Alajbegovic.

Alajbegovic, el primer gran ejemplo

El joven bosnio es un caso destacado. Llegó muy joven a la Juventus, y aunque podría haber tenido una temporada de adaptación, aceleró su integración. Las lesiones abrieron oportunidades que Alajbegovic aprovechó, sumando cinco apariciones y unos 300 minutos, además de marcar su primer gol contra el NEC en la Europa League.

Spalletti no quiere quemarlo

La tarea del entrenador va más allá de simplemente alinear a un joven. El desafío radica en saber cuándo, dónde y con qué responsabilidades utilizarlo. Tras el gol contra el NEC, Spalletti destacó la mejora de Alajbegovic en la toma de decisiones y la claridad de su juego. El talento es innegable, pero debe traducirse en consistencia y comprensión táctica.

No basta con regatear

Aquí reside la diferencia entre tener talento y ser un jugador de la Juventus. Un joven puede tener técnica, velocidad y habilidad en el uno contra uno, pero a nivel élite debe adquirir mucho más. Necesita entender el pressing, ocupar espacios correctamente, saber cuándo arriesgar y cuándo asegurar la posesión. Estos detalles son cruciales y ahí es donde un entrenador como Spalletti marca la diferencia.

Spalletti puede formar al jugador, no solo al campeón

Alajbegovic posee evidentes cualidades ofensivas, pero Spalletti trabaja en su inteligencia táctica. Busca jugadores que puedan interpretar diferentes situaciones en un mismo partido.

Por ello, el bosnio puede jugar abierto, en la mediapunta o más cerca del delantero. El objetivo no es solo asignarle una posición, sino formar un futbolista capaz de ocupar varias sin perder eficacia.

Ekhator, otra inversión importante

El proyecto no se limita a Alajbegovic. La Juventus también invirtió este verano en Jeff Ekhator, otro joven por el que Carnevali y Massara se adelantaron a la competencia.

Su progresión se ha visto afectada por lesiones, pero la filosofía se mantiene. Cuando esté plenamente disponible, Spalletti deberá guiar su transformación de promesa a posible jugador habitual de la Juventus.

Los jóvenes deben ganarse su sitio

Esto no implica que se regalarán minutos en Continassa por edad. Spalletti no parece interesado en alinear a un joven solo por decir que lo ha lanzado.

La filosofía es clara: si eres bueno, juegas, pero debes demostrarlo en cada entrenamiento. Alajbegovic empezó a ganar espacio porque su crecimiento fue más rápido de lo previsto.

La apuesta por la juventud de Carnevali necesita a Spalletti

Mercado y campo convergen aquí. Carnevali aspira a una Juventus capaz de identificar jóvenes antes de que sus precios sean inalcanzables para el fútbol italiano.

Pero esta estrategia solo funciona si esos jugadores progresan. Fichar a un prometedor de 18 años no es suficiente; se necesita crear un entorno técnico donde pueda mejorar, cometer errores y asumir responsabilidades progresivamente.

Cuando Carnevali habla de jugadores que podrían valer 70-80 millones en el futuro, no solo piensa en plusvalías. Un aumento de valor tan significativo solo se logra a través del rendimiento.

Aquí es donde el trabajo de Spalletti adquiere una dimensión corporativa. Mejorar a un joven incrementa simultáneamente el valor técnico de la Juventus y el económico de su patrimonio.

No solo Alajbegovic

En Continassa hay otros jóvenes que Spalletti supervisa diariamente, y las numerosas ausencias durante el parón han permitido al técnico trabajar más de cerca con algunos elementos de la cantera.

No todos llegarán al primer equipo, y sería erróneo pensarlo. Pero el objetivo de la Juventus debe ser crear una conexión más natural entre scouting, cantera y el equipo de Spalletti.

Entrenar a la Juventus implica la obligación de obtener resultados, lo que complica el trabajo con jóvenes en comparación con clubes con menos presión.

Spalletti debe encontrar el equilibrio entre dos necesidades aparentemente opuestas: ganar de inmediato y, al mismo tiempo, formar a los jugadores que permitirán a la Juventus ganar en el futuro.

Alajbegovic demuestra que es posible

Los primeros meses del bosnio ofrecen una indicación alentadora. La Juventus lo fichó pensando en un proceso gradual, pero el terreno de juego aceleró las etapas.

Spalletti ha sabido no frenar ese crecimiento. Cuando consideró a Alajbegovic listo, le dio oportunidades, pero también le recordó constantemente lo que aún tiene que aprender.

El verdadero maestro no regala nada

Quizás este sea el punto clave. Ser un buen entrenador de jóvenes no significa necesariamente hacerlos debutar a todos.

Significa identificar quién está preparado, corregir errores, encontrar su rol adecuado y elevar continuamente el nivel, sin convertir un buen partido en un ascenso definitivo ni una mala actuación en un rechazo.

Carnevali y Massara pueden encontrar el talento. Pueden adelantarse al Chelsea, a la Premier League y a otros grandes clubes europeos. Pueden estructurar operaciones financieramente viables.

Pero luego, se necesita a alguien que convierta la inversión en un jugador. Y es precisamente por eso que la Juventus considera a Spalletti una figura central en su nueva era.

Alajbegovic es solo el primer gran experimento. Detrás de él hay otros jóvenes a observar, formar y valorar. Si la nueva Juventus realmente quiere volver a la grandeza fichando a los campeones antes de que lo sean, tener en el banquillo a un entrenador que sepa enseñar puede ser tan importante como contar con directivos capaces de descubrirlos.