A lo largo de los cuatro años de gestión de RedBird, el AC Milán ha carecido de un elemento fundamental: la continuidad. Esta falta de estabilidad ha marcado un periodo de incertidumbre para el club.
A lo largo de los cuatro años de gestión de RedBird, el AC Milán ha carecido de un elemento fundamental: la continuidad. Esta falta de estabilidad ha marcado un periodo de incertidumbre para el club.