Tras dos ausencias consecutivas en la Copa del Mundo, la selección italiana se encuentra nuevamente en una crucial fase de repechaje de la zona europea. Este martes, a las 20:45, la «Nazionale», cuádruple campeona mundial, se medirá ante Bosnia y Herzegovina en un encuentro decisivo.
El objetivo es claro para los italianos: evitar un nuevo y doloroso revés y asegurar su participación en el Mundial 2026 que se disputará en América. Para lograrlo, no solo deberán superar futbolísticamente a sus rivales, sino también afrontar la previsiblemente hostil atmósfera en Zenica, donde la presión por la clasificación será máxima.
