La actuación de Mariano Díaz en el último partido del Alavés ha generado una profunda decepción y enfado entre la afición babazorra. Las críticas se centran en la aparente desconexión del delantero con el resto del equipo y la dinámica del encuentro, llegando a la exasperación de muchos seguidores que se preguntan si el jugador está realmente presente en el terreno de juego.
La falta de participación activa, la escasez de aportaciones ofensivas y una actitud que muchos perciben como distante han sido los principales motivos de las protestas en redes sociales y foros de aficionados. La pregunta recurrente entre los seguidores es: «¿Contra quién juega Mariano?». Esta interrogante refleja la sensación de que el delantero no está alineado con la estrategia del equipo ni con la intensidad que requiere la competición, dando la impresión de estar jugando un partido aparte.
Los aficionados, que siempre han mostrado un gran apoyo a su equipo, sienten que la implicación de Mariano no está a la altura de las expectativas. La frustración se agrava ante la necesidad de que todos los jugadores rindan al máximo para alcanzar los objetivos marcados por el club. La desconexión del delantero se ha convertido en un tema candente que pone de manifiesto la insatisfacción generalizada.
