La competencia por el codiciado puesto de máximo dirigente del fútbol italiano ha experimentado una aceleración drástica y sin precedentes, sumida en un escenario de alto riesgo por el poder dentro de la esfera futbolística nacional.
La competencia por el codiciado puesto de máximo dirigente del fútbol italiano ha experimentado una aceleración drástica y sin precedentes, sumida en un escenario de alto riesgo por el poder dentro de la esfera futbolística nacional.