Durante su reciente partido contra el KSC, cinco jugadores titulares del FC Schalke estaban en riesgo de ser suspendidos por acumulación de tarjetas amarillas. De hecho, Kenan Karaman y Ayhan recibieron amonestaciones que resultaron en su suspensión para próximos encuentros. Sin embargo, Paul Schallenberg y El-Faouzi lograron evitar una advertencia durante el transcurso del encuentro por muy poco, esquivando así la sanción. A pesar de las situaciones de riesgo y la tensión del partido, ambos, Schallenberg y El-Faouzi, se mostraron de buen humor y predispuestos a bromear después del pitido final.
