En el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado el miércoles por la noche contra el Chelsea, el Paris Saint-Germain demostró una notable eficacia ofensiva, imponiéndose con un marcador de 5-2. El club parisino recuperó un agudo sentido del gol, anotando cinco tantos a partir de situaciones que estaban lejos de ser evidentes, una actuación ilustrada en particular por el gol de Barcola.
