Quique Sánchez Flores, el técnico del equipo, ha enfatizado la situación actual del club en la competición. Según sus palabras, «Nos quedan 18 puntos por disputar y la clave está en que dependemos de nosotros mismos». Esta declaración subraya la autonomía que tiene el equipo para influir en su propio futuro en la liga, sin depender de los resultados de otros rivales directos.
El entrenador ha transmitido un mensaje de confianza y responsabilidad, resaltando que el destino del equipo está en sus propias manos. La meta ahora es enfocarse en cada uno de los partidos restantes para asegurar los puntos necesarios y alcanzar los objetivos marcados para la temporada. La mentalidad es clara: el control de su propio camino recae directamente en el rendimiento y la estrategia del propio equipo.
