Stéphane Richard, quien ha sido recientemente designado como presidente del Olympique de Marsella (OM), ha compartido su perspectiva sobre los desafíos que enfrenta la institución, poniendo especial énfasis en la crucial importancia de la estabilidad.
Según Richard, es una tarea prácticamente imposible lograr un buen desempeño deportivo cuando una parte considerable del equipo, ya sea un tercio o la mitad, se renueva anualmente. Esta falta de continuidad, según sus declaraciones a RTL, representa un obstáculo fundamental para el progreso del club.
El nuevo dirigente tiene una visión clara de cómo abordar esta situación: busca infundir mayor estabilidad en el día a día del club, promoviendo un ambiente de calma y consistencia. El objetivo es sentar las bases para un futuro más exitoso y prometedor para el OM.
