Después de la contundente derrota por 0-3 sufrida en Bollaert el pasado septiembre, el LOSC se tomó una dulce y feroz venganza este sábado por la noche en el derbi disputado en casa, imponiéndose con un idéntico 3-0. Esta victoria tiene un doble impacto significativo: no solo ha disipado las esperanzas de título del Lens, sino que también ha ejercido una tremenda presión sobre el Olympique de Marsella en la reñida carrera por el podio de la Ligue 1.
