Ivan Zazzaroni aborda las actuales dificultades del fútbol italiano, poniendo el foco en la significativa influencia de la Liga de la Serie A en el proceso de selección del próximo presidente de la FIGC. El analista se cuestiona si, en el marco de una necesaria renovación, la Liga estaría preparada para tomar medidas drásticas, como el sacrificio de un par de clubes, con la finalidad de fortalecer y brindar un mayor soporte al equipo nacional. Este debate pone de manifiesto las profundas tensiones existentes entre los intereses particulares de los clubes y las demandas colectivas del movimiento futbolístico en su totalidad.
